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martes, 28 de diciembre de 2010

Marietuka


Como bien sabeis, estoy como una chota jejeje, y llevo dias intentando felicitaros por estas fechas, aunque una casi casi les odieeeee, grrrrrrrr, pero por fin he podido entrar y dejaros un recaito de los mios.

FELIZ TODO

"GRACIAS POR EXISTIR"



sábado, 25 de diciembre de 2010

La Novicia

La Madre Superiora meneó levemente la cabeza al tiempo que observaba a la novicia Mitnick hacer una entrada a canasta con una sola mano mientras se sujetaba el hábito arremangado con la otra para poder correr. La enmohecida canasta de hierro gimió mientras la Superiora decidía no reprender por esta vez a la Novicia. Al fin y al cabo era la media hora de libre disposición y si en vez de pasear al sol como las demás ella decidía quemar energías con su pelota de baloncesto, no estaba infringiendo la Regla de la comunidad. ¡Ah la juventud! pensó la Superiora, lamentando la escasez de vocaciones y recordando que la Novicia había decidido conservar tres objetos del Mundo cuando profesó como postulanta en la Orden de Adoratrices de la Santa Víscera: una foto de su madre, la gran benefactora del convento con sus millonarias donaciones, aquella extraña calculadora y esa pelota de baloncesto que decía, le recordaba a su hermano, muerto por fuego amigo en la segunda guerra del Golfo. ¡Que rara es la juventud de ahora!
Al fin y al cabo, la Divina Providencia parecía haber recordado la existencia del viejo convento desde que la Novicia había decidido unirse a ellas. La nueva urbanización había ocupado los terrenos próximos al edificio-residencia pero aun contaban con el huerto de la parte trasera en el que la Novicia trabajaba obedientemente, siempre con una sonrisa, guardando el debido silencio excepto cuando se le escapaba el tarareo de alguna canción de una tal Lady Gaga, según explico a alguna hermana que la interrogó al respecto. Las monjitas ignoraban que la nobleza británica se dedicase a componer canciones ultimamente... También fué providencial que justo cuando se averiaron las cañerías de la cocina apareciese un fontanero joven y simpático y se ofreciese a repararlas. No dieron mayor importancia a la insistencia del chaval por conocer a Sor_Presive y que dijese que le ponía mucho ese hábito. ¿Que le ponia qué en dónde? se preguntó la hermana gobernanta mientras renunciaba a comprender esa extraña jerga del chico que le hablaba de "alfileres", "charlas" y "motes".
Los senderos del Señor son inescrutables, pensaron las monjas cuando al dia siguiente de que la vieja furgoneta wolkswagen se averiase apareció en la puerta del convento una furgoneta de reparto de Sainsbury's que traía, primorosamente empaquetada, la lista de la compra que la Superiora había extraviado en el claustro. ¡Y los congelados venían aparte, separados de los otros alimentos!.

Se acercaba la Navidad y cuando la Novicia puso por varios sitios aquellas extrañas bolitas con pinza mezcladas con los adornos navideños no le extrañó a nadie. Otra pequeña extravagancia de la joven postulanta... Y he aqui que de repente, la libreta de ahorro que la Gobernanta había convertido en el respaldo económico de aquel convento, milagrosamente o como por ensalmo, conseguía llegar con mayor holgura a fin de mes. Como si, después de tanto tiempo de venir a menos, algún anónimo donante estuviese deseoso de disminuir radicalmente el tránsito de su pecadora alma por el Purgatorio. ¿Sería la señora Madre de la Novicia?. Las hermanas no se hicieron más preguntas, pero no dejaron de dar las gracias a Dios por aliviar sus pruebas. El caso es que ese año, por primera vez en mucho tiempo, pudieron hacer una celebración especial para festejar el nacimiento de Nuestro Señor en Belén, eso si, sin caer en el exceso y en la gula, que es sabido que es el pecado que más y mejor tienta a la cerrada vida monástica.

Esa vida recogida, de espaldas al Mundo, fué seguramente lo que impidió que llegasen noticias a clausura sobre el último fenómeno mediático que ocupaba televisiones, prensa y portales de contenidos. Llegó a hablarse de simulación, de que realmente erá una puesta en escena por actrices profesionales y medio país se preguntaba si sería posible tamaña impostura. Tan real parecía, que hasta el propio Vaticano empezó a experimentar el conocido desasosiego de cuando algo está ocurriendo en tus narices y no tienes medio rápido y efectivo de detenerlo. Entretanto ya se habían celebrado varias nominaciones y votaciones, la voz del pueblo habia elegido sus favoritas a ganar el concurso, habia habido galas, invitados, analistas y comentaristas del papel Couché, hasta incluso habian localizado a algun familiar de las "concursantes". Evidentemente no era posible expulsar realmente a las nominadas pero los realizadores se las apañaban para suprimir aquellos planos de la señal en los que apareciesen. Nada que no se hubiera ya hecho antes cuando fuese necesario en otros concursos parecidos cuando era conveniente restar protagonismo a algún concursante indeseable...¡ Y lo bueno de esto era que aqui el "confesionario" tenía un sentido completamente literal...!

La mayor cuota de Share se produjo el dia en que finalmente el titular de un pequeño obispado de provincias reconoció la cara de aquella Superiora que tantas veces había pedido ayudas económicas para su convento. Con elogiable diligencia se personó a entrevistarse con la Gran Hermana, si me disculpais el chiste. Lo más dificil fué hacer comprender de golpe a la anciana monja, y ántes de que le diera el síncope, lo que era una Blackberry con Wifi, la posibilidad de manejar remotamente un servidor ubicado en la urbanización vecina, lo de las webcams inalámbricas, volver a hablarle de PINs, chats y nicks, el comercio por internet, la publicidad millonaria, la venta de contenidos y la insana e inexplicable afición que habían desarrollado los televidentes en los últimos años por observar el comportamiento de un grupo de humanos confinados en un lugar de clausura. Y no, no es que el diablo se hubiera introducido finalmente en el seno de la Santa Iglesia como vaticinaba el Apocalipsis: la pobre novicia Mitnick la habia liado tan parda como sus hábitos con el único y elogiable afán de ayudar a la Comunidad en la medida de sus posibilidades... y de su reciente Licenciatura en Informática de Sistemas.


Un relato de Case para arrancaros una sonrisa.

Felices fiestas.

O Apalpador de barrigas

Bueno, teniendo en cuenta que no me gustan estas fiestas, igualmente voy a felicitaros la navidad de una manera un poco a mi modo (vamos, yéndome por las ramas, como de costumbre) Os voy a contar la historia de El apalpador de barrigas (que vendría siendo, mas o menos como el Papa Noel de nuestros días).



Un viejo carbonero de barba larga, boina, pipa, ropa remendada y un saco de castañas. Es, para quienes no lo conozcan, el Apalpador, un personaje a medio camino entre realidad y mito que, según reza la tradición, vivía en las montañas lucenses y en las noches de Navidad bajaba a las casas donde había niños para comprobar si tenían las barrigas llenas y dejarles castañas calientes si no era así. Para muchos es un desconocido, pero el Apalpador es, en realidad, lo que Santa Claus a los países nórdicos, el Olentzero a las tierras vascas, el Esteru a las cántabras o el Pandigueiro a la montaña ourensana, personajes creados por el imaginario colectivos en base, probablemente, a un elemento real: la preocupación, en tiempos de escasez y frío, por el bienestar de los niños.

El problema es que, a diferencia de Papá Noel, que cada vez goza de mayor aceptación, el Apalpador había caído en el abandono, hasta hace tres o cuatro años, cuando varios estudiosos y colectivos comenzaron a trabajar en su recuperación.

[El Progreso 2009]

El apalpador vive en la memoria de los habitantes más ancianos de O Courel y Os Ancares, tierras de la montaña luguesa donde Ánxel Fole situó sus mágicos cuentos de lobos, meigas, trasnos y aparecidos que se recogen Á lus do candil* (A la luz del candil). Los más viejos del lugar lo recuerdan por lo que sus mayores les contaron y lo describen como un viejo apacible, barbado y grandote, que fuma en pipa, lleva boina y viste chambra colorida y pantalones con remiendos.

Cuentan también que la noche del veinticinco o treinta y uno de diciembre, este gigante bonachón y de oficio carbonero, abandonaba las altas dehesas donde vivía y bajaba a las aldeas para entrar sigilosamente en el cuarto de los más pequeños. Después de palparles la barriga con sumo cuidado (de ahí su nombre de Palpador) y comprobar que estaban bien alimentados, les deseaba que el año venidero no pasasen hambre y como regalo de navidad les dejaba un buen puñado de castañas asadas (O Apalpador era hombre sabio y no ignoraba que en aquellos tiempos –XIX y principios del XX- la castaña en Galicia era un alimento muy preciado). Alguna vieja del lugar todavía recuerda una cancioncilla que cantaban a los niños para incitarles a dormir y calmar la excitación que les provocaba la llegada de este mítico personaje: **

Vaite logo meu ninín, /Vete pronto niño mío,
marcha agora prá camiña /marcha ahora a la camita
que vai vir o Apalpador /que vendrá el Palpador
a palparche a barriguiña./ a palpar tu barriguita.

Confieso que la leyenda de O Apalpador genera en mí sentimientos encontrados. Por una parte me resulta entrañable, me lleva a la Galicia que mis abuelos y mi padre recreaban oralmente y donde aflora el realismo mágico de una tierra rica en tradiciones y leyendas que fueron fuente de inspiración para los cuentos de Fole, Dieste o Cunqueiro. Pero desde una perspectiva menos romántica, me transporta a una época de aislamiento, privaciones y miseria. El hecho de que O Apalpador palpase las barrigas para comprobar si los niños estaban bien alimentados, me hace pensar en la escasez de comida y en las duras condiciones de vida de hombres y mujeres que sometidos al aislamiento y al abandono se vieron obligados en muchas ocasiones a emigrar. Sin embargo, no deja de resultar conmovedora esa emoción que despertaba en los niños el regalo de un simple puñado de castañas, el valor que para ellos tenía algo tan esencial como la comida. Y por desgracia sigue habiendo muchos lugares donde los niños recibirían la figura de un Palpador con tanta ilusión como aquellos otros que antaño habitaron las tierras de la montaña lucense.

*A lus do Candil, Ánxel Fole. Edit. Galaxia, Vigo 2004

**La recuperación de esta figura de la cultura popular gallega se debe al investigador José André López Gonçalez y fue el pintor e ilustrador gallego Leandro Lamas quien creó la imagen del viejo carbonero que recuerda al Olentzero del País Vasco y al famoso San Nicolás o Papá Noel de controvertido origen

[Texto extraído de este blog]


Bon Nadal a todos y muchas castañas para el venidero 2011


Y como dijo Mercedes Milá... Felices fiestas para los que están felices, y lo más posible para lo que no pasan por una buena época.

viernes, 24 de diciembre de 2010

Felicitación real.

En estas fechas tan señaladas, llenas de ilusión, alegría y amor, es un placer para mí desearos unas felices fiestas navideñas, donde disfrutéis con la compañía de vuestros seres queridos, como no, alrededor de una buena mesa, engalanada con suculentos manjares y unos buenos caldos de mi tierra.

Desearos también que el año venidero sea mejor que el año que vamos a despedir dentro de unos días. Espero que, con un año por delante, las esperanzas dejen de ser esperanzas y pasen a ser sueños cumplidos, propósitos realizados o metas alcanzadas. Aunque a veces bastaría que no ocurriera nada por lo que entristecerse y echarse a llorar.

Así que me llena de orgullo y satisfacción, sí a mi también, poder caminar a vuestro lado en este sendero que llaman vida.

jueves, 23 de diciembre de 2010

Otro mimo navideño


FELICIDADES A TODOS LOS MUSILOCOS
























MIMO NAVIDEÑO

Como seguramente recordareis, hace unos días, en el canal, comentamos la idea de hacer felicitaciones de navidad, dibujitos, fotos tuneadas, composiciones de todo tipo... y ponerlas aquí.
La primera en llegar ha venido de la mano y arte de nuestro JHUNO.
Feliz Navidad a todos.