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jueves, 25 de noviembre de 2010

UN CUADRO , UN POEMA

(Calenda,acrílico sobre lienzo)

Asfixiante mecanismo

Macabro... el mecanismo de la muerte.

Inexplicable clik...

Descontrolado punto de ruptura...

Como un disparo de balas explosivas...

Sin sangre,

Sin vísceras al aire,

Sin humo

Sin gritos ni desplome,

Sin cámara que grabe,

Sin director que corte,

Sin música,

Sin créditos,

Sin letras de FINAL...

Oscuro... el mecanismo del adiós.

Inesperado fin...

Inaplazable punto de agonía...

Cual ráfaga directa de metralla...

Sin lágrimas,

Y sin palabras huecas,

Sin fuego,

Sin llanto ni caída,

Sin testigo que escuche...

Sin Díos que lo detenga...

Sin copla que lo cante...

Sin escena final...

Odioso... el mecanismo del destino...

Reparto caprichoso...

Inapelable punto del sorteo...

Como confetti soplado por un angel...

Sin miedo

Sin pudor y sin sentido.

Sin aviso,

Sin rumbo definido,

Sin cielo que intervenga,

Sin hoja de recursos

Sin sol a quien rogarle

Sin papel que firmar...

Dolor... el asfixiante mecanismo

Del muro por delante

De las piedras del muro por detrás...

Cual pájaro con alas recortadas

Macabra ceremonia

Invitarle a volar...

Sin cielo que lo acoja,

Sin testigo que rece,

Sin Díos que le responda,

Sin Angel que le cuide,

Sin mano que sujete

Sin abrazo final.

(calen-enero 2003)

sábado, 13 de noviembre de 2010

ESCRIBIENDO EN EL VACÍO

Habéis leído bien, si. Escribir en el vacío, y es que una servidora puso a andar este blog con la esperanza de que los que recalan cada noche en nuestro “bareto” de locos por la música, aburridos de poner culos, y no atreverse, por otro lado, a ser dejotas y currársela, decidieran soltarse la melena y entre unos y otros, cosa va, cosa viene, poder echarme una temporada sin dar palo al agua y sin que se note.


El caso es que funciona y la cosa va por buen camino. Nada más abrir el local, las y los colaboradores se han lanzado a poner sus cosillas, algunos tímidamente y buscándose la vida en el asunto técnico,(el contrato ofrecía un curso de formación que aún no hemos visto por ningún lado), otros arrasando, en el buen sentido de la palabra, claro está, y es que al fin y al cabo, cada uno es como es y aquí , en el canal, o en casa, queramos o no, el talento se nota a poco que uno observe.


Pero el tema es que no me siento bien en este estado de vagancia casi vegetativa y por otra parte, no se me ocurre nada sobre lo que hablar.


Escribir en el vacío...,como cuando nos mandaban hacer una redacción, así, “a pelo” y sin tema.

-.Profe, cuantas líneas hay que hacer?

-.Un folio entero

-.Uffff!!!

Inicialmente pensé en hacer una entrevista a alguien del canal y tras apuntar al más “facilón” (entiéndase, el que se deja), me puse con Case, convencida de que el canal estaba ávido por saber sobre él y eso, en cierto modo, es una carta en la manga que no podía desaprovechar.

Con la buena disposición del entrevistado, fui improvisando una entrevista con cierto orden e intentando no caer en tópicos, pero estableciendo una secuencia lógica de preguntillas.

Primero las de identificación: edad, estado civil, familia…gustos y preferencias…

Luego arranqué con una serie de preguntas rápidas del tipo:

qué le regalarías a una chica?,

que salvarías de tu casa en caso de un incendio?...

A continuación arremetí con las preguntas disyuntivas:

las mujeres, inteligentes o “tontas y locas”?...

café, solo o con leche?....

cocacola o pepsi?...

el libro o la peli?


Cuando íbamos por la mitad del asunto, Case apuntó, eso si, con delicadeza para no herir mi sensibilidad que se sentía un poco raro, algo así como incómodo y con la sensación de que le estaba preguntando con intención de que se luciera.

Y entre eso y que nos dieron las tantas y el objeto de mi interés tenía que irse a dormir, pospuse la cuestión con la certeza absoluta de que no había dado pie con bola.


Con esa sensación de fracaso me fui a llorar al hombro del primero que me abrió privado y tras dejarme que me confiara un poco empezó a darle la vuelta a la tortilla y al cabo de media hora me había hecho una entrevista él a mi, no solo en profundidad, sino con un estilo absolutamente profesional y yo diría que hasta magistral.


Como comprendereis, esa noche no pegué ojo pensando que sin haber comenzado ya había terminado, por agravio comparativo, mi carrera como entrevistadora y que lo mejor sería centrarme de nuevo en hacer mis costritas de pasta gratinada que era lo único que siempre me quedaba bien.

Y por eso estoy aquí, ahora, divagando… divagando…consciente de lo difícil que es encontrar algo interesante que decir y sabiendo , a la vez, lo fácil que es llenar un folio de nada

De cualquier modo, prometo seguir intentándolo, me refiero a lo de escribir sobre algo o sobre lo que sea, o sobre nada, o sobre todo…

Por cierto, Case, prometo prepararme mejor y hacer esa entrevista que estoy segura que levantará mucha expectación y además…. He olvidado formularte la pregunta más importante:

¿Cómo meterías un gato en una caja?